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Tras llevar a cabo un minucioso trabajo para la Facultad de Comunicación en la Universidad de Sevilla concerniente al periódico decano de la provincia de Huelva en aspectos evolutivos dentro del marco social, político, cultural, publicitario, tipográfico, mediático…, no quedan otros calificativos para enmarcar la historia y la cultura que encierra el legado que nos brinda La Higuerita que no sean los de FASCINANTE e IRRENUNCIABLE.
Mi perplejidad, tras inmiscuirme dentro del mundo histórico que encierra nuestro periódico, deriva en dos vertientes claramente diferenciadas: una sobre la cercanía y frescura que aún encierra la información ya que, a modo de ejemplo; al enfrentarnos ante un ejemplar de la Guerra Civil española, casi es tangible la contienda bélica y, la otra vertiente corresponde a los vaivenes económicos que ha soportado y que nos sorprende que aún siga lanzando ejemplares.
Todo esto ha llegado a sensibilizarme de tal forma que entiendo la labor desinteresada desde un punto de vista económico, e interesada desde un punto de vista histórico–cultural, que actualmente realizan Rafael López Ortega y el equipo que tiene a su espalda.
Teniendo en cuenta la difícil situación económica que atraviesa nuestro periódico local y, una vez inmerso en este marco, no puedo ni como lector ni como isleño dejar de unirme activamente a través de una suscripción, a los esfuerzos de los citados productores de la información y mantener este incalculable legado que cada quince días afortunadamente sigue creciendo.
Bien es cierto que atravesamos por una fortísima crisis económica que nos afecta a todos en mayor o menor medida y que, unido a las nuevas tecnologías, la tendencia a la suscripción es decreciente. Aún así considero que no es excusa para abandonar esta labor que empezó hace casi cien años de la mano de don Juan Bautista y que hoy comandan los anteriormente citados. Ya no es un simple acto de empatía con el periódico sino un acto de simpatía hacia la cultura y la historia de Isla Cristina.
Por ello, para concluir y advertir que La Higuerita carece de competidores por su esencia, su decanato y su historia; animo a tod@s> l@s> isleñ@s ya no sólo a mantener sino a hacer crecer y perpetuar lo que moral, cultural e históricamente nos corresponde, bien a través de suscripciones o bien como anunciantes.
Como isleño y totalmente ajeno al maravilloso equipo que alberga La Higuerita, os invito a que os preguntéis por vuestro “isleñísmo” y que os preguntéis por el valor que encierra nuestro periódico; una vez resuelta esas dos incógnitas, la solución se tornará clara y despejada: La salvación de nuestro fascinante e irrenunciable legado.
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